martes, 25 de marzo de 2014

LA MALDAD DE LA ARISTOCRACIA RUSA.

El poeta romano Marcus Annaeus Lucanus en una de sus celebres citas expresó: "El crimen hace iguales a todos los contaminados por él", y ante tal reflexión uno no podría estar más de acuerdo, aunque ciertamente la justicia no se aplica de igual forma para todos aquellos que han cometido magnicidio, pero siempre hay excepciones, como lo fue el caso de la famosa y despiadada asesina serial rusa Darya Petrovna Saltykova.

Retrato en vida de la aristócrata Darya Petrovna Saltykova,  
famosa asesina serial y mujer sádica,
quien disfrutaba torturando a sus sirvientes,
en su mayoría mujeres en edad de contraer matrimonio. 
Nacida en el seno de una familia noble de origen moscovita, Darya Nikolayevna Saltykova vino al mundo el 11 de Marzo de 1730. Contrajo matrimonio con el capitán de la Guardia Real Alekseevich con quien tuvo dos hijos: Teodoro y Nicolás, quienes llegaron a seguir los pasos de progenitor en el mundo profesional.

En el año 1755, a la edad de veintiséis años, el mundo de Darya Saltykova se desmorona sumiéndola en una profunda depresión al enviudar de forma repentina. Ahora es una mujer hacendada, con numerosos criados a su servicio y un gran capital del que podría haber vivido durante el resto de su vida sin tener que preocuparse por nada.

A medida que su juventud se iba desvaneciendo la madurez y la pena hicieron estragos en su cuerpo y mente, pero apareció repentinamente en su vida un nuevo hombre que no sólo le hacía olvidar su dolor, sino que también avivaba en ella la llama del amor, por lo que finalmente quiso que él la desposara y de esta forma convertirse en su mujer. Pero la persona de la que se había enamorado hasta perder la razón amaba en secreto a otra mujer mucho más joven que ella, y cuando la noticia de la boda llego a sus oídos la mente de Darya Saltykova acabo por trastocarse por completo y comenzó así su legado de tiranía y terror en su afincada residencia.

GOLPEADLAS CON FUERZA HASTA LA MUERTE.

No se sabe con exactitud las palabras que salieron de su boca, pero debieron de ser muy similares a estas.

De los seiscientos criados que tenía a su cargo, ciento treinta y ocho personas, tres de los cuales eran hombres, murieron bajo su tutela. La crueldad de Darya Nikolayevna no tenía límites. Golpeaba a sus sirvientas contras la paredes de las habitaciones, las arrastraba de los pelos, flagelaba sus cuerpos o las golpeaba con un rodillo de cocina por no ser lo suficientemente eficientes en su trabajo. Deshacerse de los cuerpos era sencillo: sus cómplices, sirvientes a su servicio, la ayudaban a dar rienda suelta a su locura ahora sin medida, y es que el sabor de la traición lo revivía en los ojos de todas las mujeres que tenía cerca.

IMPUNIDAD PARA LA ARISTOCRACIA.

Podían deshacerse de los cuerpos, pero no acallar a las familias de las víctimas. Muchos familiares sabían que algo malo estaba sucediendo en finca de Saltykova, pero al no tener pruebas que demostrasen y respaldasen sus teorías eran tan sólo calumnias de unos labradores contra la aristocracia, y por este hecho cuando fueron denunciados los sucesos algunos familiares fueron severamente castigados por las autoridades. Darya Saltykova disfrutaba así de su impunidad debido a su cargo en la sociedad, y fue intocable durante mucho tiempo, hasta que se topo de bruces con la horma de su zapato.

LA JUSTICIA DEL PUEBLO RUSO.

Retrato de la emperatriz Rusa Catalina II 
también conocida por La Grande.  
Catalina II de Rusia, conocida por el nombre de la Grande, tomó medidas en el asunto cuando los familiares de las víctimas tuvieron la oportunidad de exponerle los hechos. Quedó tan impactada que en 1762 ordenó la detención inmediata de Darya Saltykova, quien fue juzgada públicamente bajo el cargo de "actos ilícitos" .

En 1768, tras seis años de exhaustiva investigación por parte del Colegio de Justicia y el gran número de documentación aportada por testigos visuales, así como un concienzudo registro de la vivienda donde residía la acusada, encontraron a Darya Saltykova culpable de la muerte de treinta y ocho sirvientas, y se sospechaba que era responsable de cien más, aunque no se pudo llegar a demostrar dicha teoría. Los cuerpos de las víctimas presentaban severas lesiones, lo que indicaban que habían sido maltratadas hasta las muerte. Como en el año 1754 se abolió la pena de muerte, Darya Saltykova fue encadenada durante una hora diaria en una plataforma habilitada especialmente para ella en la Plaza Roja de Moscú. Una vez allí le era colgado de su cuello un cartel que decía: "Esta mujer ha torturado y matado".

El 2 de Octubre de 1768 se dictó sentencia: Darya Saltykova quedaba despojada de su bienes y riquezas, así como de cualquier titulo nobiliario que poseyera hasta la fecha, siendo sus hijos los únicos propietarios de todos sus gananciales. Fue encarcelada en una celda de castigo en el convento de Ivanovsky, donde no podía tener contacto humano con nadie y sólo se le permitía comer a la luz de una vela, pues el resto del tiempo debía pasarlo sumida en la más absoluta oscuridad.

El 27 de Noviembre de 1801 fallece a la edad de setenta y un años y sus restos mortales fueron enterrados en el cementerio del Monasterio de Donskoy junto al resto de sus familiares.

Este artículo ha sido escrito por Akasha Valentine http://www.akashavalentine.com © 2014.

Las fuentes de información y divulgación corresponden a las siguientes páginas citadas. La autora permite la libre divulgación de este texto siempre que esté citada la fuente y la autoría de la misma.

Referencia biográfica:

http://murderpedia.org/female.S/s/saltykova-darya.htm
http://www.mitosleyendas.com/la-leyenda-de-darya-nikolayevna-saltykova-la-bathory-rusa.html
http://www.russian-moscow.com/saltychikha-cruel-russian-serf-owner-part-1/
http://en.wikipedia.org/wiki/Darya_Nikolayevna_Saltykova

Fuentes de la imagen.

http://en.wikipedia.org/wiki/File:Drouais_Darya_Chernysheva.jpg
http://www.cecilgoitia.com.ar/catalina2-rusia.htm